Estudiante de Ingeniería en Sistemas. Hondureño. Editor en Jefe de Smart Universe... O algo así.

Hay muchas cosas que los que compran un smartphone caro no tienen en cuenta; entre ellas, el mantenimiento en caso de fallos y/o caídas. Un teléfono que te cueste $ 700 no tendrá los mismos costos de reparación que uno de $ 200.

Añadido a eso, un diseño innovador puede complicar las cosas un poco más e incrementar el gasto en reparación. Bueno, eso es lo que pasa con el Samsung Galaxy S8, Así que, como cuentan en GSMArena, es mejor que cuando lo compres, vayas viendo con qué funda o vidrio templado lo vas a proteger. Caso contrario, te dará un micro infarto cuando veas la factura después de repararlo.

Ya nos habían advertido desde iFixit: reparar un Galaxy S8 es caro. Y centros de reparación autorizados lo confirman al decir que arreglar la pantalla del nuevo smartphone surcoreano tendría un precio alrededor de 250 euros, es decir, un 25% más de lo que costaba realizar este mismo proceso en el Galaxy S7 Edge.

Dicho costo se debe tanto a la alta dificultad que hay al repararlo como al hecho de que la pantalla en ambas versiones es curva, por lo tanto, cara. Por otra parte, teniendo en cuenta que el terminal cuenta con un cristal Gorilla Glass 5, la resistencia ante golpes y arañazos debería ser superior con respecto a anteriores generaciones.

Así que, si aún estás pensando en adquirir lo último de la compañía surcoreana, más vale que vayas buscando también una buena funda para protegerlo, o te tocará pagar 250 euros para reparar tu bonito Galaxy S8.