Estudiante de Ingeniería en Sistemas. Hondureño. Editor en Jefe de Smart Universe... O algo así.

Para nadie es un secreto que HTC no venía haciéndolo bien los últimos años. A pesar de que lanzaban al mercado terminales excelentes, algunos errores cometidos como fallas de hardware (léase HTC M9) y un precio excesivamente alto, hacían que los consumidores voltearan a ver otras alternativas.

Y cuando ya tocaban fondo, cambiaron la estrategia radicalmente lanzando algo que no se pareciera a todo lo hecho anteriormente. Fue así que el HTC U11 apareció y nos sorprendió a todos. Al parecer, esta estrategia está dando resultados, y no hay que hacer más que ver los números para darnos cuenta de que esto es realidad.

El año pasado -y el anterior, y el anterior, y…-, las cifras de HTC fueron bastante pobres, tanto es así que se llegó a rumorear que la firma iba a abandonar los móviles pero tranquilo, que esto no va a ser así. Parece ser que el HTC U11, en su primer mes, ha obtenido unas cifras bastante superiores respecto a las generaciones anteriores.

Los taiwaneses no han dado cifras completas, pero si dicen que son mejores que las anteriores, hay que creerles. Y seamos sinceros, aunque sus teléfonos de diseño metálico eran bonitos y robustos, ya comenzaban a cansar en una etapa donde la tendencia es usar cristal en el diseño. Y la belleza en esta industria es mejor valorada por los consumidores que la robustez.

Este cambio de rumbo y lo contentos que están con las cifras, queda patente en las declaraciones de el director financiero de HTC, Chia-lin Chang a Android Central:

HTC se ha enfrentado a retos importantes en su carrera. Por ello hemos ido reduciendo el número de dispositivos lanzados al año a 3 o 4. Esto nos da la posibilidad de centrarnos en mejorar, en hacer terminales que los usuarios deseen tener. Los primeros frutos comienzan a darse, ya que el HTC U 11 se está vendiendo a un ritmo sensiblemente superior a los del HTC 10 y el One M9.

Qué bueno que HTC está levantando cabeza, pero no celebren demasiado pronto. Queda mucho por hacer.