Estudiante de Ingeniería en Sistemas. Hondureño. Editor en Jefe de Smart Universe... O algo así.

Los chicos de iFixit han hecho una recopilación de todo lo que ha pasado por sus manos este 2016. Como muchos de ustedes sabrán, no sólo nos entretienen desarmando dispositivos para saber qué hay en sus entrañas y cómo llegar a ellas, sino también le dan una puntuación a cada uno de ellos. Cuanto más alta la nota, más fácil de reparar es; cuanto más baja, más complicada se vuelve la cosa.

Y hoy han publicado un ranking de teléfonos presentados este año, esa lista la encontrarás más abajo. El primer lugar se lo lleva el LG G5, en parte por su tecnología modular, obteniendo un 8/10. En el segundo lugar están dos: El Google Pixel XL y el iPhone 7 Plus, con una nota final de 7/10. El primero de ellos gracias a la mayoría de sus componentes modulares, aunque resulta difícil de abrir sin el temor de dañar su pantalla. El segundo, porque sus pantallas y baterías son fáciles de cambiar. El iPhone 5 SE baja a 6/10 porque tiene la misma versatilidad de sus hermanos mayores, pero cuando te metes con el Touch ID, te encuentras con que es muy fácil de dañar.

Y en la parte baja se encuentran dos dispositivos de Samsung: El Galaxy Note 7, difícil de abrir y con una batería complicada de cambiar (eso dolió) y por último el Galaxy S7 y S7 Edge, llamados también “un sandwich de pegamento y cristal”, lo que los convierte en los teléfonos más difíciles de reparar del 2016.

Claro, hay muchos otros teléfonos, pero abajo te dejaremos el link para que vayas y lo veas.

Fuente: iFixit

Más información: iFixit (todos los desarmados)