Estudiante de Ingeniería en Sistemas. Hondureño. Editor en Jefe de Smart Universe... O algo así.

Kaspersky Inc, compañía de seguridad reconocida por sus herramientas antivirus, ha puesto una querella contra Microsoft debido a que según su presidente, Eugene Kaspersky, Redmond ha tenido comportamientos ilegales contra la competencia desactivando softwares de seguridad de terceros para darle paso a su propio antivirus, Windows Defender.

En una publicación en su blog, Kaspersky ha declarado que inició acciones legales contra la compañía en Seattle debido a que ha notado acciones anticompetitivas, colocando en una muerte lenta la industria de la seguridad. Kaspersky ha citado este comportamiento como una batalla entre David y Goliat versión 2016.

Microsoft incluso ha limitado la posibilidad de que los desarrolladores independientes adviertan a los usuarios que licencias expiraron en los primeros tres días después de la expiración. En realidad, hay una advertencia, pero está enterrada en una notificación de Windows Security Center, que casi nunca se lee.

Kasperky acusa a Microsoft, además, de introducir un límite en el número de antivirus que puedes tener en una PC: uno (o dos, si uno de ellos es Defender). Hasta aquí todo parece normal, sin embargo, detalla lo que sucede en este escenario

Digamos que tienes un antivirus independiente. Intencionalmente, o no instalas una versión de prueba de un antivirus diferente, pero olvidas eliminarlo o comprar una licencia. Cuando el período de prueba finaliza, Windows silenciosamente deshabilita ambos antivirus y habilita Defender. (…). Microsoft viola su propia regla con respecto a sólo poder tener un antivirus. La regla no aplica a Defender: a pesar de la presencia de un antivirus independiente, Windows ocasionalmente habilita el escaneo con su antivirus.

Kaspersky finalizó colocando parte del texto que va vestido al documento de de banda Interpuesto por la compañía Microsoft:

Hemos tomado la decisión de dirigirnos a los organismos oficiales en varios países (incluida la Unión Europea y Rusia) con una petición para obligar a Microsoft a poner fin a su violación de la legislación anti-competencia y eliminar las consecuencias de esa violación.

Específicamente:

Obligar a Microsoft (i) a proporcionar a tiempo nuevas versiones y actualizaciones de Windows a desarrolladores independientes para que puedan mantener la compatibilidad de su software con Windows; (ii) informar explícitamente al usuario de la presencia de software incompatible antes de actualizar Windows y recomendar al usuario que instale una versión compatible del software después de la actualización; (iii) siempre pedir explícitamente al usuario la aprobación para habilitar Windows Defender.

Al parecer, Microsoft no ha abandonado del todo sus viejas malas prácticas. Estaremos al tanto de lo que suceda.