Estudiante de Ingeniería en Sistemas. Hondureño. Editor en Jefe de Smart Universe... O algo así.

El secreto a voces se hizo real. AMD ha confirmado que no dará soporte oficial a Windows 7 para sus nuevos procesadores Ryzen. La justificación es el rendimiento, pues dicen que Windows 7 (sistema operativo al que le quedan tres años de mantenimiento por parte de Microsoft) no ayuda en absoluto a conseguirlo. No significa que haya que alarmarse, pues funcionará perfectamente con dicho sistema operativo, pero AMD no lanzará drivers específicos para ello.

AMD sigue los pasos de Intel, que hizo lo mismo con sus procesadores Kaby Lake. En un comunicado, declararon lo siguiente:

“Para poder estar completamente seguros de que nuestros procesadores de sobremesa AMD Ryzen proporcionan el mejor rendimiento, AMD validó éste en dos diferentes generaciones del sistema operativo, Windows 7 y Windows 10. No obstante, solo Windows 10 nos entregó los resultados que buscábamos y por ello solo habrá soporte y drivers para éste sistema operativo por parte de AMD”.

¿Qué quiere decir esto? Que los próximos procesadores de AMD no tendrán drivers oficiales para Windows 7, pero esto no significa que los fabricantes de placas base vayan a dejar de lado a éstos usuarios que quieran mantener el viejo sistema operativo de Microsoft en sus equipos, un sistema operativo que, recordemos, todavía tiene un 47,2% de cuota de mercado.

Por otro lado, esto no significa que no puedas utilizar Windows 7 con estos procesadores. Funcionará, pero igual que Kaby Lake de Intel, con limitaciones. Por ejemplo, no tendremos soporte para codificación HEVC / 10 bit, que solo funciona ya bajo Windows 8.1 y 10.

Y ya que mencionamos Windows 8.1, resulta extraño que AMD no lo haya mencionado. Quizás consideran que el sistema operativo es lo suficientemente moderno como para darle soporte. Pero resulta llamativo también que no lo hayan incluido en sus pruebas, por lo que nos queda la duda de si quedará igual que Windows 7.

Esta decisión no gustará a la mayoría de los usuarios, pues muchos mantienen a Windows 7 como base para sus aplicaciones y juegos. Y es una lástima, porque ya incluso AMD e Intel nos están casi obligando a utilizar la última versión del sistema operativo de Microsoft, sin lugar a dudas la más criticada de todas por muchos motivos.